
No sé si te he dicho alguna vez que contigo soy feliz, si no es así te lo digo ahora: soy feliz porque existes y porque eres mi amiga.
Cada vez que te veo todo es felicidad: cada mirada, cada palabra amable con tu voz maravillosa, cada caricia, cada sentimiento
¿Cómo no voy a ser feliz si tú eres mi amiga? ¿Cómo no ser feliz si eres mi razón y mi esperanza? ¿Cómo no serlo si eres la felicidad encarnada en una persona?
Tu amistad me da dicha, me da alegría, esperanza para afrontar cada segundo hasta el momento de verte, me hace soñar con ser feliz y despertar siéndolo. Tu amiga me haces tan feliz como el más feliz con tal solo un hola.
No te imaginas lo que siento, quizás sí, si tu lo sientes como yo. Quererte es querer abrazar la vida y recorrer el mundo dándote la mano. Quererte es ser dichoso, incluso sin causa para serlo, tú eres mi causa.
Soy tan feliz que quiero despertar y no encontrarte a mi lado para seguir siéndolo, pero sé que eso no pasará, porque nuestra amistad es eterna.
Quisiera saber expresar con palabras mi felicidad por ti, pero basta con que me mires con tus ojos... lo descubrirás.
Te quiero amiga Vanesa



